El final Danilactiano

October 8, 2007

El final Danilactiano en Radio Sefarad

Etiquetado como: Operación Shawarma

Queridos lectores, si no queréis leeros los post que he ido haciendo de la operación Shawarma, radio Sefarad lo hace por vosotros.

En este MP3 que os enlazo, podréis oirme entrevistado por SuperSemita, dando mi punto de vista sobre Israel, y sobre nuestras aventuras y desventuras.

No os lo perdáis… 

October 5, 2007

13 de Septiembre; Cesarea y Haifa.

Etiquetado como: Operación Shawarma

Pasamos la mañana en casa de H, y en el aeropuerto. Al ir a recoger el coche alquilado en easycar, tenemos que dirigirnos a las oficinas de Budget, porque easycar no tiene allí sucursal (¿Por qué alquilan entoces coches allí? Buena pregunta)

En Budget resulta que no quieren admitir mi tarjeta de crédito porque los numeritos no sobresalen. No pueden pasarle la bacalaera (O como se diga) y no saben copiar los números impresos. Amablemente les indico que si quieren yo mismo les copio el número a mano en un papel, ya que conozco los números ARABES. La solución que me proponen es que dejemos 800 Euros en depósito y nos obligan a contratar un seguro. El hijo de puta estrábico (y posíblemente deficiente mental) no es capaz de explicarme la relación que tiene la fisionomía de mi tarjeta con que yo no quiera pagar su puto seguro de mierda, que no hace más que poner condicionantes a nuestro viaje.

NOTA MENTAL: BOICOT A BUDGET
Si no quieres ser maltratado por una compañía de alquiler de coches NO VAYAS NUNCA A BUDGET en Israel! Los empleados allí te gritan, insultan e ignoran como a un jodido mendigo.

Tragamos, qué remedio, y nos llevamos el coche de vuelta a casa de H. Comenzamos a comer allí a las 12h (!) y, claro, terminamos a las 14h. Por fin salimos hacia Cesarea!

Cesarea es una fortaleza romana impresionante al borde del mar, en el que las instalaciones playeras invaden las ruinas, creando un conjunto lúdico cultural de lo más mono. Súpersemita y yo discutimos acerca del conflicto y la religión… Salimos de Cesarea a eso de las 17h y llegamos a Haifa. Recorremos la ciudad en coche y cuando ya perdemos la fe en encontrar el hotel, ya que no sabíamos la dirección (’Oiga, señor taxista, el hotel Beth Shalom?’ ‘Tira parriba, majete’), resulta que estaba a 200 metros.

Por la noche salimos y al cruzarnos con un Mc Donalds Súper enloquece. Me obliga a mirarle mientras engulle una hamburguesa Kosher. Dice que sabe igual. (Vaya sorpresa). Después bajamos la pendiente (enorme) del monte Carmelo, mirando alucinados los jardines del templo Bahai. También la subimos a pie, recortando por callejas estrechas donde grupitos de niñatos tiraban unos petardos (celebrando el Ramadán) del tamaño de un puño. Pasamos momentos de apuro (‘Dani, ¿vamos a ir por este callejón empinado a oscuras? ¿Por qué no me pegas un tiro directamente?’), pero sufrimos más con la subida que con la amenaza de delincuencia.
Creo que es la última vez que me recorro esto a pie. Ay!

October 2, 2007

12 de Septiembre; Víspera de Rosh Hashaná

Etiquetado como: Operación Shawarma

5h15′: Me despierta TAKESHI. Se va a cojer el autobus hacia Jerusalem.
6h30′: Me despierta el móvil de H.
6h45′: Me despierta el móvil de H.
7h00′: Me despierta el móvil de H.
7h45′: Me despierta mi teléfono a la hora que habíamos acordado la noche anterior.
7h46′: Me cago en todo. 5 despertares para un día.

Día que dedicamos al mar muerto. Flipamos. ¡Es tan divertido! No nos importa el dolor de ojete. Se flota sin necesitad de mover un solo músculo.
Tras pasar toda la mañana en la playa del mar muerto, nos sentamos en la parada de autobús a esperar (Aquí el verbo esperar va muy unido al término esperanza) un medio que nos lleve a Jerusalém o a Tel Aviv, o a algún sitio medio civilizado. Al cabo de un rato un ortodoxo (de los de traje negro y sombrero) se para con su minibus y se dispone a llevarnos. Le ofrecemos 50 NIS por persona. Al tipo le parece tal miseria que accede a llevarnos gratis. Estamos en la víspera de Rosh Hashaná (fin de año judío), y quiere hacer una buena acción en estas santas fechas. Nos ofrece pelis y música para elegir en el viaje, y al final, en señal de agradecimiento le damos 200 NIS (unos 35 Euros) del ala entre los tres.
Una vez en Jehud (ciudad dormitorio de Tel Aviv) nos presentamos a TODA la familia de H, que se prepara afanosamente para la cena de Rosh Hashaná, y tras ir a la sinagoga (¡¡DANILAC EN LA SINAGOGA!!!, quién te ha visto y quién te ve) cenamos todos en familia.
La cena transcurre en un ambiente familiar, excepto al principio, que se van bendiciendo los alimentos uno a uno. Cada alimento se bendice y se come para que el año siguiente ocurran cosas buenas (calabaza para la salud, pepino para la fortuna, y ese tipo de cosas)
Al dar las doce las luces se apagan automáticamente, dado que a los judíos (religiosos) en los días santos no se les permite ni trabajar, ni desplazarse en coche, ni usar ningún tipo de instrumento eléctrico/electrónico (no me preguntéis por qué).
H. aprovecha para decirme que prefiere que al día siguiente continúe solo (solito on my own) de viaje durante un día, mientras los familiares abducen a mi querido Supersemita, aka el novio recién presentado. Al final nos abducen a los dos, pero solo medio día. Lo justo para que se seque la ropa.

September 28, 2007

11 de Septiembre; el mar Muerto.

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El aniversario del ataque a las torres gemelas de nueva york no hizo mella en nuestro ánimo, y a las nueve de la mañana estábamos ya en la estación central de autobuses de Jerusalém, planeando coger un bus hasta el mar muerto. Mientras esperábamos a H, que desapareció en busca del baño perdido, un taxista negoció duramente con nosotros para ver si conseguía llevarnos a cambio de una buena minuta. Regateamos un rato, y acordamos que nos llevaría a Qumram, el lugar donde descubrieron los famosos pergaminos del mar muerto escrito por los esenios, después pasaríamos por En Gedi, donde dejaríamos las maletas en el Youth Hostel, y por último nos dejaría en Masada, para ver la fortaleza. En total 550 NIS (unos 100 Euridos) muy bien gastados, porque no esperábamos tener un guía tan solícito. Luego nos arrepentimos un poco, porque el tipo era un pesado que no paró de hablar en todo el tiempo (mira esto, mira aquello, al final nos convención con su encantadora ¿What choice would you make?). El paisaje (Por medio de territorio palestino, ¡glups!) era increíble.

Masada es una fortaleza situada en lo alto de un cerro a los pies del Mar Muerto. Leed esta página, que es muy interesante y me ahorra unas cuantas líneas de historia del pueblo Judío.
Después de ver Masada, nos encontramos con TAKESHI, un japonés que espera un bus para Jerusalém, pero que nunca pasó. Como el nuestro tampoco pasaba, decidimos convencer a un trabajador de la fortaleza para que nos llevase a En Gedi (recordad que nuestras maletas estaban allí), y para que dejase a Takeshi en la parada de autobús, por si encontraba algún autobús que le llevase a Jerusalém. Nosotros fuimos al hostal, y nos pusimos un bañador para probar el mar muerto de noche. Al pasar por la parada el pobre Takeshi seguía esperando, de modo que decide quedarse en nuestro hotel, y acompañarnos en nuestro baño.

¡Qué alucine es el mar Muerto! Es sorprendente lo mucho que se flota allí. Es una sensación única, de calma total. Escocía el ojete, pero incluso esa molestia resulta curiosa y sorprendente. Resulta difícil permanecer dentro del agua en vertical, porque la fuerza del agua te empuja hasta la posición horizontal…

Recomendaciones para el mar muerto:
Si te pica el culo, no te rasques.
Llévate zapatillas que puedas meter en el agua. Las playas son de piedra.
Lleva unas gafas de buceo. La sal en el ojo no es agradable.

La noche transcurre agradable bajo un manto de estrellas infinito (Apenas había contaminación lumínica ni de ningún otro tipo), cantando canciones, y hablando con el japonés, que curiosamente ha conseguido que le metan en nuestra habitación.

September 27, 2007

10 de septiembre: Jerusalém

Etiquetado como: Operación Shawarma

A las 9h30′ suena el despertador. Me ducho. El baño huele a cloaca. Supongo que es el precio que hay que pagar cuando se va a un alojamiento barato. Súpersemita no se quiere levantar. H se seca el pelo mientras Súper termina de ducharse. Y yo espero.

Volvemos a la ciudad vieja. Esta vez, decidimos pasear por el barrio cristiano, y vamos descubriendo los pasos de Jesús por la vía Dolorosa. ¡Cuánto eché de menos la presencia de V. de vale.!
Me enfadó en cierto modo que la tumba de Jesús, el llamado Santo Sepulcro, se hubiera convertido en una especie de atracción. Seguimos recorriendo las calles de Jerusalém, hasta llegar a la puerta de Jaffa, donde comimos bastante bien. (Aunque no recuerde ahora mismo lo que comimos, en mi moleskine pone que comimos bien).

Luego fuimos al Museo del Holocausto, en Yad Vashem. Un museo que ha sido galardonado con el premio Príncipe de Asturias a la concordia este mismo año. Allí se repasa toda la historia del abuso de los nazis a los judíos, y cómo sistematizaron la matanza y el exterminio. La solución final… Salimos de allí sobrecogidos, en silencio.
De vuelta a la ciudad vieja, pasamos por el muro de las lamentaciones a dejar los deseos de mis amigos. Ojalá se cumplan todos.

Decidimos pasar por el barrio musulmán, y después ir a un mirador a ver la vista de Jerusalém. Nos compramos por allí unos pastelitos árabes en una tienda donde tenían colgado un cartel de Hamás, lo que puso bastante nerviosos a mis compañeros de viaje. Como anochecía Súpersemita y H empezaron a temer por su seguridad, y tuvimos una pequeña discusión acerca del tema. Tras demostrarme la aversión de los árabes a los judíos preguntando en hebreo a un transeúnte del barrio musulmán que ni se dignó a contestarla, cogimos un taxi hasta el mirador (en territorio palestino), y la verdad es que mereció la pena, porque la vista era impresionante.

Al volver, H se fue a pasar la noche a casa de una tía suya, y Supersemita y yo tuvimos una cena (Nota para Feng: comí un plato de pasta con salmón) de lo más romántica y llena de confesiones en un restaurante-librería de lo más cool que encontramos por casualidad.

September 26, 2007

9 de septiembre; Llegada a Israel

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A este viaje hemos ido Súpersemita, su novia H, y yo. Esto es una transcripción no literal y manipulada de mis anotaciones en la Moleskine Israelí. Iré poco a poco, pero con paso seguro. Paciencia.

Hemos conocido a la familia de H. Muy majos, hacen esfurezos por comunicarse con nosotros. Todos chapurreamos alegres un inglés horroroso. El aeropuerto recién ampliado es impresionante.
Vamos en un minibus (una suerte de taxi colectivo) a Jerusalém. Nos alojamos en un Youth Hostel, en una habitación grande, con tres camas.

Damos un paseo por Jerusalém, los alrededores bulliciosos y repletos de tiendas con quincalla religiosa, y cenamos tempranísimo un plato de carnaza, de corazones, hígados y otras casquerías. Sorprendentemente, no me disgusta demasiado hasta que reconozco las arterias de un corazón de pollo.

Vamos a la ciudad vieja a dar un paseo de ‘toma de contacto’, y llegamos al muro de las lamentaciones. Es Impresionante. Repleto de ortodoxos rezando. Allí tenemos un encuentro con radicales cristianos, que me tratan de paleto por comparar los cánticos religiosos y de celebración a los que estamos asistiéndo con el ‘A mi me gusta el pinpiribi pi pi…‘. Yo contraataco resaltando las actitudes fanáticas de su credo. Menos mal que anda por ahí Supersemita para amilanarlos con su discurso de colaboración interreligiosa…
Volvemos por el barrio Judío de la ciudad vieja. Es increíble, medieval, pero nueva. Un tesoro. Nos perdemos por las calles, paseando…

 

September 24, 2007

De vuelta de tó

Etiquetado como: Egoblog, Operación Shawarma

Sobre todo de Israel.

Tal y como me temía, no he visto tiroteos, ni terroristas, ni atentados. He vuelto sin demasiadas molestias físicas. Casi perfecto, a excepción de una ampolla de un centímetro cuadrado en la planta del pie, que ni con la pielecilla interior de un huevo (remiedo de abuela cojonudo donde los haya) se ha curado. Creo que me va a tocar reventarla.

Sobre Israel os diré que lo verdaderamente interesante del país es conocer la situación social que se vive allí, producto del choque de religiones y naciones desde hace muy poco tiempo. La tensión se palpa en cada rincón del pequeño país del final del mediterraneo.
Voy a iros contando día a día reproduciéndo y ampliando mis notas moleskineras. Lo llamaremos operación Shawarma, en honor al nombre del gato de un periodista del Jerusalem Post que conocí allí.

Chicos, he vuelto. Que sepáis que he metido vuestros deseos en el muro de las lamentaciones. Allí están, en uno de los lugares con más energía cósmica que conozco. Aunque sólo sea por el fervor que allí se vierte, seguro que se acaban cumpliendo.
Me voy a darle un beso a mi amor.

¡Shalom! emoticon






















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