El final Danilactiano

December 27, 2007

23 de Septiembre; El fatídico regreso

Etiquetado como: Operación Shawarma

Ese día nos levantamos tarde, descansados, para dirigirnos al aeropuerto con tranquilidad, y coger el avión a Madrid vía Milán. Todo sucedió sin demasiadas novedades, excepto que nuestra querida anfitriona y novia de Súpersemita iba a coger un vuelo diferente, vía Barcelona.

Bueno, en Barcelona tenía que comprar un billete a Madrid, pero es no es problema (¿verdad?). Su aventura resultó mucho más divertida. Resulta que cuando llegó a Barcelona, tenía mucho tiempo hasta coger el avión de Madrid, y se largó a recorrer la ciudad y quizá hacer alguna comprita. Se metió en el metro, y … ¡supersuerte! le robaron la cartera. Y no, no había comprado el billete. (Metro de Barcelona: (tu cartera) vuela)

¡Crisis! Se formó un triángulo de comunicación entre Tel Aviv, Barcelona y Madrid, y se gastó mucho dinero en llamadas. Finalmente Súpersemita contactó con un amigo de un familiar que la alojó hasta el día siguiente, y le salvó la vida. Finalmente la historia se saldó felizmente, pero el susto y la putada de tener que renovar mil chorradas quedó.

Yo, desde este humilde espacio virtual, les pido a los hijosdeputa ladrones que una vez extraído el botín de una cartera, la echéis a un buzón, porque Correos se encarga de hacértela llegar. O eso creo.

 

Y eso es todo, amigos. Con esta entrada doy por finalizada la Operación Shawarma. Ha costado, pero esto es todo. Gracias por leerme. 

December 12, 2007

22 de Septiembre; Yom Kippur en Tel Aviv

Etiquetado como: Operación Shawarma

La mañana del Yom Kippur la pasé con mi anfitriona, que se prestó amablemente a enseñarme la ciudad. Hija de un diplomático, y habiendo vivido hasta los ¿12? en los EEUU, hablaba un perfecto inglés, por lo que me dediqué a refrescar mi advance certificate in english de la universidad de Cambridge. Paseamos por las principales avenidas de Tel Aviv, desiertas de coches, tomadas en algunos tramos por gente en patines o en bici. Era como pasear por una ciudad desierta, todo silencioso, a excepción de los timbres de las bicis, o las risas de los niños que juegan.
Un día para el encuentro. El paseo. La reflexión.

Hablamos de las costumbres judías, relativas al Yom Kippur, y una me pareció especialmente sana, de la que yo ya he hablado. El día de Yom Kippur es un día para pedir perdón por las ofensas cometidas. Si le has hecho daño a alguien, este es el momento de pedirle perdón.
Me parece muy sano que haya un día institucionalizado para pedir perdón. Para reflexionar sobre tus pecados. Para purificarte.

Hablando de esto y de todo un poco, recorrimos la comercial avenida Dizengoff, hasta llegar al parque Yarkon. De allí nos fuimos al puerto deportivo de Tel Aviv, y nos recorrimos La avenida Benyehuda volviendo al sur, asomándonos de ver en cuando a ver el mar. Todas las grandes avenidas vacías… Los semáforos pierden su sentido. Unas luces que rigen nuestras vidas a diario, y resulta que en ese momento no tenían ningún sentido. Es algo realmente impactante.
Pasamos por la plaza del ayuntamiento, donde asesinaron a Isaac Rabin, y tantos otros sitios…

Llegamos a comer a su casa, porque ningún, y subrayo lo de ningún, restaurante está abierto. De hecho ningún comercio. Después de comer, y tras una buena siesta, Ifat decidió quedarse en casa por la tarde porque estaba hecha polvo de un trancazo empeorado por el paseo matutino y extenuante. A mi me dolía mucho la planta del pie, por lo que decidí pasar la tarde en la playita, observando a las israelíes en bikini y descansando. También reflexioné sobre mis pecados, pero no pedí perdón a nadie. Soy demasiado orgulloso. Además, Madrid me pillaba un poco lejos.
Por la noche, regresé en bus a Yehud, y me encontré a un Supersemita mareado de estar todo el día rezando en la sinagoga. Te lo perdiste, súper.

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December 3, 2007

21 de septiembre; Comienzo Yom Kippur

Etiquetado como: Dear V., Operación Shawarma

Ese día es un tanto borroso para mí. Primero, porque hace mucho que no hago el ejercicio de recordar este viaje. No tenía anotaciones en mi moleskine de estos últimos días, y he tenido que recurrir a SuperSemita para acordarme de todo. En segundo lugar por la resaca. Llegamos muy tarde a casa, y ese día me propuse dormir como cuando he salido en Madrid. Es decir, hasta las tres de la tarde. Pero no. El 21 de Septiembre es la víspera de Yom Kippur, una fiesta de purificación judía en la que no se trabaja, no se viaja, se ayuna, y se reflexiona sobre tu actitud a lo largo del año. Yom Kippur comenzaba al anochecer de este día, hasta el anochecer del día siguiente, y todo Israel está completamente paralizado en esos días. Yo, para no quedarme encerrado en Yehud todo el día, me iba a ir por la tarde a casa de Ifat.

Sin embargo mis planes de un dulce descanso en la cama se vieron frustrados por la mega comilona brutal que se hace para aguantar el ayuno de Yom Kippur. En esa comida nos pusimos las botas, todavía mareados por la falta de sueño. Pero fue a las 12 o así, ya que Yom Kippur comienza con la caída del sol. Todo se adelanta unas horas, para ir bien abastecidos el resto del día.
Después de comer, devolvimos el coche a los mierdas que nos lo alquilaron, y ya a punto de anochecer cogí el último bus hacia Tel Aviv, donde me esperaba Ifat para hacer de anfitriona. Su casa era grandecita, con techos muy amplios, y llenos de cuadros de su tío que le daban un aire bohemio al piso. Nos fuimos los dos a dar un paseo por los sitios favoritos de Ifat, que consistían en lugares privilegiados para observar el anochecer al borde del mar. Conversamos en un inglés académico y todo resultó muy agradable. Tras ver el anochecer (precioso), quedamos con unos amigos suyos, muy majos ellos. Uno de ellos tenía un gato que se llama Shawarma. Por eso estas anotaciones se llaman Operación Shawarma, fíjate tú.

Al volver ya se podía apreciar el abandono de las calles por los coches, que fueron tomadas por riadas de críos en patines y en bicis, y de judíos vestidos de blanco, hablando y reencontrándose con los amigos. En Yom Kippur, si eres judío y has cometido una ofensa a alguien, tienes el deber de pedirle perdón por ello. Una regla no escrita es que serás perdonado, pues no perdonar en Yom Kippur es como mearse en la comida de tu madre. Vamos, que no está bien visto.

Pero los detalles del Yom Kippur, y todas mis apreciaciones las vería al día siguiente, con mi querida Ifat de guía.

 

November 22, 2007

20 de septiembre; Jaffa y la noche en Tel Aviv.

Etiquetado como: Operación Shawarma

Este día prometía. H tenía que arreglar asuntos con sus amigotes de su ex-curro (ya se sabe, cuando eres abogado nunca dejas un trabajo definitivamente) y sus moviditas de modo que nos fuimos Supersemita y yo a descubrir el encantador puerto de Jaffa, al sur del centro neurálgico de Tel Aviv, pero ciertamente a un tiro de piedra.

Jaffa tiene un encanto de puerto medieval, con un minúsculo y pintoresco centro abarrotado de tiendas de antigüedades. Fue justo a la entrada del zoco donde la enorme delantera de una preciosa dependienta de piel sedosa nos recordó lo necesario que era regalar a nuestras mujeres más queridas (en mi caso, mi madre y mi amada novia) un kit de productos de belleza fabricados en el mar muerto, ya que los barros y cremas de allí son famosos.

Recorrimos después la colina del faro, con unas vistas preciosas sobre Tel Aviv, y pasamos por un famoso puente que tenía en su barandilla las figuras de los signos del zodíaco. Preguntamos, y nos enteramos de que si miras hacia la ciudad (el norte) tocándo el símbolo de tu signo, y haces un deseo, éste se te cumple. Y allí que nos pusimos a desear.

Bajamos de la colina, y descubrimos unas ruinas que relevaban la presencia de la cultura egipcia. Eran los restos de la entrada a un templo egipcio, y todavía se apreciaban los jeroglíficos perfectamente sobre la piedra, que permaneció enterrada hasta hace muy poco…

Después de la visita matutina a Jaffa, nos largamos a la playa. Comimos un kebab riquísimo mirándo al mar, a las mujeres en biquini, y a la dependienta de helados, sin decidirnos por ninguna de las tres vistas. Pero ¡qué bonitas son las puestas de sol! Ahí no hay cuerpazo que te distraiga. En la misma playa nos encontramos ya con H, que había arreglado sus asuntos y había aprovechado para llamar a una simpatiquísima amiga suya de Argentina. De modo que nos tomamos unos cócteles en la misma playa, con un buen rollo y una sofisticación que nos enamoraron.

Salimos de la playa, y decidimos pasarnos por las oficinas de Haaretz, a visitar a Liz, que trabaja allí, y de paso que nos enseñase la redacción de uno de los periódicos más famosos de Israel. Y resultó una visita impresionante, pues tenían la redacción llena de obras de arte moderno preciosas. Me encantaría dar con mis huesos en un lugar como ese.

Luego fuimos a casa, a darnos una ducha y a ponernos guapos para volver a la noche israelí, esta vez de copazas. Llegamos pronto donde habíamos quedado con Liz, de modo que decidimos pararnos a comer algo en un kiosko japonés en el que te preparaban el shushi delante tuyo. Yo me pedí unas raciones de Sashimi, que es lo que más me gusta y me encantó. Y luego vinieron Liz y su novio Eitan, que nos invitaron generosamente a un copazo para calentar motores. Aunque calentarlos, los calentamos de verdad en un garito brasileño con unas pivazas impresionantes bailando salsa. No sé cómo no se rompían las caderas. Bailamos, bebimos y volvimos muy, pero que muy tarde.

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November 7, 2007

19 de Septiembre; Tel Aviv.

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Este día lo dedicamos a Tel Aviv por completo. Tel Aviv, no tiene mucho que ver en concreto. Sólo pasear por sus calles, sus playas, y sobre todo, la vida nocturna.
Empezamos el tour subiendo a una de las imponentes torres del complejo Azrieli, y escuchamos una curiosa audioguía desactualizada.
(léase con acento mejicano)
"Las vistas desde esta parte son impresionantes. al fondo de la ciudad podrán ver tal edificio,y a su lado, no se cual estadio, que acoge al equipo local. Un poco más a la izquierda podrán ver la famosa calle fulanita, llena a rebosar de actividad comercial,pero si se inclinan un poco hacia adelante, podrán ver un descampado en construcción. Es la base de la futura torre que terminará el complejo Azraeli, completando los nosecuantos metros de altura, y blah, blah…"

Y mientras Supersemita y yo con cara de tontos, mirando la fachada de un rascacielos que tapaba toda la vista.

Nos encontramos ese día con Liz, en el lugar en el que mataron a Isaac Rabin, y paseamos con ella por la ciudad. Avenidas grandes, modernas, llenas de tiendas fashion, o no tan fashion, pero molonas. Y gente guapa. Tengo la teoría desde este viaje de que la mezcla de etnias (he estado a punto de poner razas) da lugar a gente superatractiva. Cuando se fue Liz a trabajar, discutimos un rato sobre la justificación moral de matar en defensa propia. H se enfada. Nuestras posiciones son demasiado encontradas. Sin embargo Supersemita calma los ánimos, y ya reconciliados (si es que alguna vez nos peleamos) vemos el anochecer desde la playa, y con la caída del sol, caen nuestras diferencias.

Por la noche nos apuntamos a la fiesta de Ifat, que tiene una gente alucinante, y me lo paso estupendamente. ¡Viva la noche en Tel Aviv!

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October 25, 2007

18 de Septiembre; Zafet, Netanya, y Tel Aviv

Etiquetado como: Operación Shawarma

 

Pues no. Zafet no tiene mucho que ver. Fuimos a una casa - museo sin demasiado interés que rememora la forma de vida de Zafet, y algo de la historia del lugar. El edificio sí era bonito, pero la muestra apenas rozaba lo interesante. Y después fuimos a una mezquita habilitada como galería de arte. Tras perdernos un par de veces en las intrincadas calles del barrio de Artistas, disfrutamos del arte local. Es muy desigual, pues hay gente muy buena, y gente bastante mediocre, pero que por ser de la ciudad tenía cabida en la galería.

Pero lo que tiene sobre todo Zafet es un montón de religiosos. Muy religiosos. Un montón. Y esa es su mejor atracción turística. Zafet es una ciudad que consideran el centro espiritual de los que estudian la Cábala, que no es ni más ni menos que el esoterismo judío intentando explicar el universo. Es interesante hablar de esto con gente enterada, porque tienen teorías alucinantes. De ahí surge la película PI, que es fantástica, y que si no habéis visto os la recomiendo enardecidamente.

Salimos pronto de allí, y nos dirigimos a Netanya, en la costa mediterránea. Pero paramos a comer en la tienda de un Kibbutz, donde pudimos disfrutar de un banquete baratísimo y genuinamente israelí. Seguimos la ruta pasando por En Hod, otro pueblecito de artistas sembrado de esculturas curiosas en los jardines de los chalets. Debe ser un buen negocio ser artista por allí, porque las casas eran muchas de aúpa. Pasamos por allí porque cerquita hizo la mili (2 años enteros) nuestra querida H.

En Netanya hicimos una breve parada para ver la playa, y el reencuentro con el mar nos refresca un poco. Allí los anocheceres son preciosos, porque el sol se acuesta por el mar, como en Galicia, o en el lado correcto de las Baleares… Festival de colores anocheciendo.

Por la noche nos acercamos al puerto deportivo de Tel Aviv (JUERGAAA), donde hay un montón de restaurantes de marisquito (Cosa que tienen prohibida los judíos religiosos). Aprovechamos para darnos un buen homenaje. Al final del día, tenía tantos kilómetros encima, que estaba muerto de conducir.

 

October 23, 2007

17 de Septiembre; Altos del Golán.

Etiquetado como: Operación Shawarma

Salimos hacia los altos del Golán, hacia el sur. Junto a la frontera con Jordania, hay una reserva de cocodrilos y demás fauna ¿autóctona? Allí vemos un buen espectáculo de loros amaestrados y cocodrilos de todos los tamaños.

Después vamos a Gamla, donde nos damos un buen baño de sol (¡me derrito!) hasta llegar a una catarata bastante minúscula. Allí leemos que es la más alta de Israel. 50 y pico metros enteros de catarata (chorrito, diría yo). Eso sí, el paisaje, una garganta verde sobrevolada por buitres y águilas, es impresionante.

Luego nos paramos en un mirador entre campos de minas, búnkers, y trincheras. La sensación de estar en un lugar de guerra es evidente en este lugar. ¿Cuántas muertes tendrá que haber hasta llegar a una paz civilizada?

Llegamos a Zafet anocheciendo, y cuando encontramos alojamiento ya es de noche. Paseíto y a la cama. Tengo la sensación de que deberíamos levantarnos mucho antes para aprovechar más el día…

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October 18, 2007

16 de Septiembre; Nazaret

Etiquetado como: Operación Shawarma

Los dias pasan tan deprisa que parece que hace semanas que ocurrieron. Por la mañana el desayuno se hace eterno, pero H. parece disfrutar de los tios de Supersemita, y viceversa, de modo que engullo un poco más de fiambre para hacer tiempo.

Salimos, como digo, demasiado tarde hacia Afula, donde teníamos que enseñar la tarjeta de H con numeritos en relieve para que los hijos de puta de Budget se convencieran de que no eramos unos ladrones de coches. Alli nos informan de que podremos ampliar la reserva sin ningun problema el dia de Yom Kippur, y que además sale gratis por ser dia de fiesta nacional. Mintieron, y no solo no nos dejaron ampliar la reserva sino que además nos amenazaron con cobrarnos de más.

ASI QUE YA SABEIS. SI ALQUILAS UN COCHE EN ISRAEL, QUE NO SEA EN BUDGET NI EASYCAR, PORQUE INTENTAN TIMARTE Y ENGAÑARTE.

Finalmente llegamos (Despues de parar no sé cuanto tiempo para comprar un colorete a H, que no puede salir a la calle siendo el fantasma que es sin maquillaje) a Nazaret. La ciudad parece bonita y limpia, pero es Domingo (Es decir, los cristianos no curran) y Ramadán (Los árabes tampoco curran), y la ciudad está desertica. No hay nada abierto. Nadie pasea por las calles. Nada.

Visitamos la basilica de la anunciación, que esta construida sobre los restos de la casa de María, y nos sorprenden los dos pisos de la construcción, con los restos dentro de la propia basilica. En el piso de arriba hay interesantes mosaicos donados por distintos países, de los que destaco una María con un traje tradicional Japonés sosteniendo a un niño Jesús ataviado también kimono tradicional (¿Es Kimono?)

No duramos mucho allí, por la desertización de las calles, y volvemos a Tiberias para tener una gigantesca comida con los tíos de Supersemita, en la que me entra una soñolera alucinante. Por la noche, vamos a comer con los otros tíos de Súper, que nos invitan a un restaurante super cool.

 

October 14, 2007

15 de Septiembre; El Mar de Galilea

Etiquetado como: Operación Shawarma

Este día resultó ser uno de los que más disfruté de todo el viaje. Lo dedicamos a recorrer el lago Kineret (AKA Mar de Galilea) y los alrededores, justo por los lugares por donde Jesucristo vivió. Primero visitamos el monte de las Bienaventuranzas, que no es ni nada más ni nada menos que el lugar donde Jesús pronunció el siguiente discurso:

Bienaventurados los pobres de espíritu, porque de ellos es el Reino de los Cielos.
Bienaventurados los mansos, porque ellos poseerán en herencia la tierra.
Bienaventurados los que lloran, porque ellos serán consolados.
Bienaventurados los que tienen hambre y sed de la justicia, porque ellos serán saciados.
Bienaventurados los misericordiosos, porque ellos alcanzarán misericordia.
Bienaventurados los limpios de corazón, porque ellos verán a Dios.
Bienaventurados los que trabajan por la paz, porque ellos serán llamados hijos de Dios.
Bienaventurados los perseguidos por causa de la justicia, porque de ellos es el Reino de los Cielos.
Bienaventurados seréis cuando os injurien, y os persigan y digan con mentira toda clase de mal contra vosotros por mi causa.
Alegraos y regocijaos, porque vuestra recompensa será grande en los cielos; pues de la misma manera persiguieron a los profetas anteriores a vosotros.
Vosotros sois la sal de la tierra.
Mas si la sal se desvirtúa, ¿con qué se la salará?
Ya no sirve para nada más que para ser tirada afuera y pisoteada por los hombres.
Vosotros sois la luz del mundo. No puede ocultarse una ciudad situada en la cima de un monte…

Lo que pasa es que lo dijo en Hebreo, y lo más probable es que el verdadero mensaje haya sido algo desvirtuado a lo largo de los siglos y las traducciones.
Sobre el monte han hecho una iglesia pequeña pero muy cuca, rodeada de jardines donde había bastantes peregrinos asistiendo a misas campestres a la sombra de las parras (dando una sensación de secta suicida que te cagas las bragas).

Luego nos fuimos a Tagba, la iglesia que han construido sobre el lugar donde supuestamente JC (tranquis, hay confianza) hizo el milagro del pan y los peces. La roca (sobada por los fieles por los siglos de los siglos) está situada justo debajo del altar de una iglesia repleta de preciosos mosaicos del que hay que destacar el que hay justo enfrente del altar, que representa dos peces rodeando una cesta de panes. A la salida de la iglesia, podías llevarte una reproducción de dicho mosaico en un imán de nevera, mientras observabas las fotos descoloridas el Ex-Papa Juan Pablo II visitando el lugar.

Y después visitamos la casa de San Pedro, en Cafarnaúm, y las ruinas de la sinagoga blanca. En estos momentos hecho muchísimo de menos a V. porque le hubiera encantado estar con nosotros. Sobre la casa de san Pedro están las ruinas de dos o tres iglesias que se construyeron sobre el lugar, y a dos metros por encima de las ruinas, han construido otra iglesia de forma octogonal con suelo de cristal cuya semejanza con los ovnis es demasiado patente. Supersemita decide que a la llegada del viaje investigará sobre las teorías de seres evangelizadores venidos del espacio exterior.

Al pasar sobre el Jordán, decidimos parar a llenar las botellas de agua del rio santo que llevaremos a Madrid por si a mi hermano le da por bautizar a mi preciosa sobrinita, o hay algún nacimiento familiar. Y el calor y el fresquito del Jordán todo junto nos lleva directos a una playita en el mar de Galilea. ¡Qué bien se está allí!

Volvimos prontito para conocer a la familia paterna de Adán, que también es una delicia. Al día siguiente comeremos con ellos, y tenemos buenas noticias: H viene esta noche a reencontrarse con su amor superjudío.

 

October 11, 2007

14 de Septiembre; Haifa, Acre y Tiberias.

Etiquetado como: Operación Shawarma

Nos levantamos con dolores en las piernas, pero con ganas de ver muchas cosas. Dejamos las maletas en la recepción, y nos enteramos de que para ver los jardines Bahai hay que reservar con un par de días de antelación. A pesar de todo, decidimos probar suerte y ¡LA TUVIMOS!

Nos metieron en lista de espera (estabamos los segundos) y a las 10h nos hicieron pasar. Lástima que el guía hable sólo en hebreo, seguro que dice muchas cosas interesantes. Los jardines son perfectos, llenos de colores, sin una rama sin recortar, ni una hoja mal puesta. Nada escapa al azar, y las vistas son siempre impresionantes. Como no nos enteramos ni del nodo, Supersemita y yo nos dedicamos a discutir la viabilidad de las empresas de creación de videojuegos en España.

Al salir, vamos a la oficina de información turística y allí nos ponen una peli sobre Haifa. Sólo salen imágenes de los jardines en los que acabamos de estar, y (de refilón) del monasterio de los Carmelitas, de modo que decidimos ir a ver el monasterio, y largarnos a Acre. El monasterio no es increíble, ni super santo, ni nada. De modo que en seguida nos piramos hacia Acre, la ciudad templaria.

Acre (Akko en Inglés) tiene un centro histórico medieval alucinante, bastión de los cruzados que luchaban por la tierra santa. Damos un paseo por allí, perdiéndonos en la ciudad algunas veces (a pesar de estar armados con un mapa de la oficina de turismo), pero descubriendo rincones con encanto por todas partes.

Por la tarde noche vamos a Tiberias, con unas indicaciones tan extraterrestres (¿¿¿Semáforo número 3 a la Izquierda??? Pues sí, los semáforos tienen número allí) que no entiendo cómo demonios llegamos a la casa de los tios de Supersemita. Luego comprendimos que habíamos entrado en la ciudad por el lado incorrecto.
Nos reciben con los brazos abiertos, hablando en español (su tío) y un spanglish asistido por gestos de lo más gracioso (su tía), y la mesa llena de comida Bulgaro-israelí con tintes árabes. Un lujo.

 






















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