Un nuevo camino
Hace ya una semana de mi última actualización, y la verdad es que hoy tampoco sé qué contaros. Bueno, sí. Debería contaros que el cirujano especialista de la mano me ha dicho que una operación en busca de una mejora de movilidad en la mano entraña más riesgos que beneficios potenciales. Pero ya basta. Asumo mi calidad de minusválido funcional y paso a otra cosa, mariposa.
He descubierto cómo me gustaría escribir. Me refiero al estilo. Como no quiero convertir esto en una actualización de promoción de poetas admirados, no diré el nombre del admirado, pero lo que sí os diré es que tener un modelo claro es un estímulo a la creatividad como pocos. Eso me pasó cuando descubrí a Azpiri, y me fascinó tanto su plasticidad en gestos angulosos e imposibles que no pude sino decirme: Yo quiero dibujar así.
No tengo que mencionar que no lo conseguí ni de lejos, pero me ayudó mucho a comprender que lo que se sabe es muy distinto de lo que se ve. Y esa es una de las claves para poder encajar correctamente. Olvidar lo que se sabe.
Con este nuevo poeta he descubierto el poder de sus imágenes, y la frescura que destila. Y camino hacia algún sitio. Me siento enfocado, lleno de una alegría que creía desaparecida hace tiempo ya.
Otra cosa es que lo consiga, pero ¿a quién le importa? (No, esto no es una encuesta danilactiana, aunque bueno… es una idea.)

Yo cada día descubro al menos dos tipos con los que digo “Yo quiero dibujar así” Sé que tampoco lo conseguiré pero por el camino se aprenden muchas cosas. Supongo que se le puede llamar envidia sana aunque dudo que exista tal cosa.
Comment by Pigmalión — February 18, 2009 @ 12:36 pm
Pigmalión: …Y es que hay cada mala bestia por ahí con lápices…
La envidia sana es la envidia que no te obliga a hacer daño al objeto de envidia, sino a intentar mejorar tus habilidades.
EJEMPLO: Tu colega de curro se ha comprado un cochazo. Envidia malsana es la que te hace rayarle las puertas y la cara con la punta del compás.
Envidia sana es la que te espolea a trabajar más para comprarte uno igual o mejor, y darle bien en sus presuntuosas narices. Yo creo que sí existe, hombre.
Comment by Danilac — February 18, 2009 @ 12:44 pm