desahuciado, pero on-line
El jueves pasado visité a la doctora rehabilitadora de mi dedo, que no de mi alcoholismo, ni de mi adicción al sexo. Observó mi dedo, observó mi historial (cosa de agradecer, ya que no todos los médicos que veo lo hacen) y me dijo algo que me entristece y me alegra por igual. Bueno, por igual no sé, pero desde luego me alegra y me entristece a la vez.
Lo que me dijo fue que en las últimas cuarenta sesiones mi dedo roto y operado dos veces no ha evolucionado. Me explicó que no es que el tratamiento estuviera equivocado, sino que la rehabilitación tiene ciertos límites a los que mi dedo había llegado. Insistió en que si me mandase 100 sesiones más el dedo no mejoraría, con lo que es una tontería seguir con el tratamiento.
Pero… ¿y mi dedo?
¿Y mis esperanzas?
¿Y mis anhelos?
¿Tendré que aprender a ser diestro de nuevo?
¿Mi dedo desviará en vez de indicar?
¿Para siempre?
Y entonces ví mi futuro señalado torvamente por un dedo desviado. Un futuro de guantes en los que enterrar mi minusvalía. Y el comienzo de la leyenda macabra del señor sin hemorragias porque ya no se hurgaba.
Eso me entristeció, la verdad.
Pero también me alegré. Al fin voy a poder disponer de una hora más para mis cosas. El día comienza a las seis, en vez de las siete y media. La verdad es que no echaba de menos esa horita, pero esto me ha servido para darme cuenta de que podría gastar una hora diaria en hacer por ejemplo algo de ejercicio, que lo tengo abandonado desde que mi ocio es intelectual, y no tengo con quien jugar al pilla-pilla (A diferenciar del aquí te pillo, aquí te mato).
Así que ahora ando de nuevo a vueltas con los traumatólogos, las resonancias magnéticas, y las esperanzas rotas para ver si entre tanta deformidad hay alguien que me diga que sí, que la cirugía puede mejorar mi vida, y que hay luz después del túnel.
El miércoles que viene ya os digo algo.
Por otro lado debéis regocijaros, porque Danilac ha estirado su maltrecho dedo roto y en la pose de Adán en la capilla sixtina me he abierto una cuenta en twitter. Lo he hecho más que nada porque la gente de Jenesaispop se ha abierto una y si culo veo culo quiero. Bueno, en realidad siempre quise abrirme una cuenta, pero la pereza me ha vencido siempre… hasta ahora. Podréis seguir mis mini-actualizaciones en mi dedo danilactiano.

twiter! twiter! follower! follower! que palabras ma bonitas…
http://www.youtube.com/watch?v=oUOXACxcRrY
Comment by ridgarou — February 4, 2009 @ 4:09 pm
¡Serás el House de las falanges! creo que te viene como anillo al dedo ¡ups! ¡perdón!
Comment by Pigmalión — February 4, 2009 @ 6:18 pm
Rid: Save the internet, joder.
Pigmalión: Desde luego, tú sí que sabes poner el dedo en la llaga. ¿Te crees que me chupo el dedo? ten en cuenta que al buen entendedor pocas palabras bastan…
Comment by Danilac — February 5, 2009 @ 9:25 am
Tío, la curva siempre ha sido más bella que la recta. Y tu dedo no es una excepción, es mucho más interesante. A mi me mola.
Que bueno el video del perrito, aunque desde luego, pobre gata, no debe entender nada.
Comment by Adan — February 8, 2009 @ 7:07 pm
Adán: Caramba. Es lo que me dicen todas…
Comment by Danilac — February 9, 2009 @ 11:46 am
Totalmente de acuerdo con Adan… si vieras mi nariz amarías a tu dedo.
Comment by 4Colors — February 9, 2009 @ 9:23 pm
4Colors: Me estáis convenciendo: Me voy a romper la mano entera, a ver si se queda bonita.
Comment by Danilac — February 10, 2009 @ 9:03 am