Las curas de mi dedo
Hace unos días os dejaba pendientes de que os contase el via crucis posterior al follón de la pelea. Tras la separación, nos quedamos esperando a la poli y la ambulancia. llegaron 3 coches de poli, y nos preguntaron a ambos lo que había pasado mientras esperábamos al SAMUR. Le cogieron los datos, a mi también, y a la gente que estaba por allí que habían visto la pelea. Por fin llegó la ambulancia, y me atendieron. Bueno, es un decir, porque lo único que hicieron fue mirarme las heridas, y ponerlas en el informe. Con el dedo me dijeron que no estaban seguros de que fuese una rotura, o simplemente un esguince, de modo que lo único que me dieron fue una bolsa de hielo químico y me llevaron al Gregorio Marañon. Los muy sosos se negaron a darme ningún analgésico (dijeron que no tenían, ja) y ni siquiera me pusieron la sirena. JO.
En el Gregorio Marañon me hicieron radiografías, hicieron un parte de lesiones, y determinaron que se trataba de una fractura oblícua sin desplazamiento, que soldaría con una simple sindactilia, que no es más que atarte el dedo índice al corazón para que haya rotaciones ni nada por el estilo. Y yo, tan contento, me fuí a casa, drogado a base de ibuprofenos.
Al día siguiente tenía hora en la Seguridad Social para que me dieran la baja, pero me dijo el doctor, que al ser en un deplazamiento por trabajo y en horario de trabajo, lo tenía que cubrir la Mutua de mi empresa. Jo. Llamadas a mi empresa, a mi gerente, manda un fax, un mail, un sms… Finalmente consigo al día siguiente (ya estamos en el jueves) tener cita. Allí, según le cuento lo ocurrido al doctor, y vé las radiografías, me cuenta que él cree que esa fractura es para como mínimo inmovilizarla completamente. ¿Mínimo? pregunté. Es posible que tengas que operarte, me dice con un rictus de preocupación.
Me hicieron más radiografías, para ver la evolución en esos dos días, y según volvía de la sala de rayos X dos enfermeras (Ay, omá, qué ricas) me pusieron una escayola.
Después volvió el doctor, y me confirmó que según su opinión la fractura se tenía que operar, pero que como había sido una agresión y no un accidente, que la Mutua no me cubría. Que acudiese a la Seguridad Social.
Como estaba un poco harto de que me mareasen, me fui directo a las urgencias de la Clínica Virgen del Mar, y allí según vieron las radiografías, me dijeron que me fuese haciendo las pruebas preoperatorias, que me operaba esa misma tarde del viernes.
La operación era ‘poco’ intrusiva, porque lo hacían todo a través de un agujero pequeño, con sólo anestesia local. Pero fue horrible. Ví toda la operación por el monitor de rayos X, los médicos discutiendo ocn una taladradora en la mano, y notanto las vibraciones de la broca en los huesos de todo el brazo. Vamos, ni los mejores momentos de operaciones de tabique de ‘En buenas manos‘…
Pasé unos de los fines de semana más puteado de los últimos años, con dolores, incomodidades, tirones, ay… Y el lunes, tenía revisión. Me quitaron la escayola para hacerme unas radiografías, y aproveché para hacer unas fotos de cómo me quedó la mano con el móvil. Flipad.


Mola ¿eh? esas dos agujas atraviesan toda la falange hasta casi llegar a los nudillos, y sobresalen para poder sacarlas cuando el hueso se hubiese solidificado.
Cuando vuelve el doctor me dice que malas noticias, que la operación no ha salido como esperaba y que un fragmento se ha desplazado. Tengo que operarme de nuevo, pero no corre tanta prisa, que puedo esperar al miércoles. (joder con la calma)
En la segunda operación tuvieron a bien sedarme un poco y me enteré de menos, pero a la salida me dijeron que me habían metido tres tornillos y me habían dejado dentro una aguja que, a menos que mi cuerpo lo rechace, se quedará también forever and ever.
el aspecto de mi dedo tras la operación es este:


Me voy al pueblo a que mis papis me cuiden como me merezco, aunque los findes me pasaré por la ciudad a quemar los locales. Así que cuidado, nenaaaass…
