Mini concierto
Ayer estuve en el auditorio nacional en un concierto de Mozart y de otro tipo (Roth, creo que se llamaba) financiado por la ONG Papis de Danilac. Al llegar, nos encontramos un montón de gente mirando hacia otro lado que no era el auditorio. ¿Qué está pasando?
Habia ocho minis dispuestos en media luna, frente a un señor con una varita. No mágica, sino de las de dirigir orquestas. Y los minis con sus bocinas intentaban seguir una melodía, con partitura y todo. Pero el resultado era un poco patético, la verdad.
Lo grabé en vídeo, para mis lectores. Espero que os guste.
El concierto de verdad estuvo bien a medias. Me explico. El concierto para piano de Mozart es precioso. Me encanta cómo Wolfi juega con las melodías, cómo adquienen casi personalidad. Y la mente viaja por bosques con hipopótamos y cocodrilos bailando (Cuánto daño ha hecho fantasía)
Pero después vino la segunda parte, una sinfonía del tal Roth. No quise recordarlo. El caso es que la sinfonía tenía unos vientos demasiado estridentes, y daba la sensación de que estaba terminando siempre, en un apogeo en el que se deseaba constantemente el chin pom final. No tenía una melodía clara, definida, y quizá sea mi oído que no está lo suficientemente educado para escuchar música clásica sin prejuicios, pero a los cinco (tarariro, tarariro) minutos ya se me estaban cerrando los ojos.

A ver si es que en la segunda parte se estaba colando en el auditorio el ruido de los minis que habían vuelto a las andadas.
Por cierto que ese despliegue musical lo han hecho los transportistas en huelga y sin necesidad de director ni varita ni po……
Comment by Pigmalión — June 23, 2008 @ 12:32 pm
Pigmalión: …llas
Comment by Danilac — June 23, 2008 @ 12:49 pm