Feliz cumpleaños, papá
Ayer fue el cumpleaños de mi padre. No tenía regalo. ¡Crisis! Y me dirigí corriendo a la FNAC a ver si encontraba algo antes del ensayo, que por cierto salió estupendo (gracias por preguntar)
Y en la sección de cajas de series lo ví. Era perfecto. La serie nueva de Galáctica. A mi padre le flipaba. Me lo llevo. La mini serie piloto, y la primera temporada. Uno de ésos regalos que se hace en realidad uno a sí mismo, pero que también le iba a encantar a mi padre.
Llego a casa, felicidades papá, y mira, te he comprado un regalo…
Mi padre siempre se enfada cuando le regalas cosas, como si no supiera aceptar que en el fondo (en el fondo, eh? Que yo soy un tipo duro) le quiero.
‘Hijo! no tenías por qué hacerlo! Os he dicho que no quería nada! ¿Por qué te molestas?‘
Yo sonrío, es muy divertido que se enfade porque le regalen cosas. No le doy importancia.
Al fin abre el regalo. Pocas veces le he visto a mi padre iluminársele la cara tanto. Le encantó. (’Hijo!! Me encanta‘) Había triunfado. ‘Dani siempre acierta con los regalos. ¿Te acuerdas cuando me regaló tal y cual…?’
Pero mi padre no desprecinta el puto DVD. ¿Tanto le cuesta abrirlo? Joder, termina de abrir mi regalo de cumpleaños! Esto ya me lo había hecho, cuando le regalé el DVD de Hero. (Vale, reconozco que resultaba un regalo un tanto friki, pero él mismo me había dicho que Tigre y Dragón le habían encantado, y siempre le han gustado las pelis de peleas)
Al final lo abrí yo (¿Te importa si lo abro?)
El próximo regalo está claro que va sin precinto ni leches, así no me llevaré estos disgustos.

