Les concerts clasiques.
Este domingo también fuí al Auditorio Nacional a escuchar otro concierto de la Orquesta y Coro Nacionales de España. Esta vez en el programa estaba ‘La condenación de Fausto’ de Hector Berlioz (1803-1869). Y tuve una experiencia genial. Fué la primera vez que me reí con un concierto de música clásica. Además de disfrutar como un enano.
La historia de Fausto la conocemos todos. Y si no, mirad en la Wikipedia, que para eso está.
El caso es que en la versión de Berlioz, Mefistófeles le enseña sus poderes a Fausto para tentarle. Lo primero que hace es llevarselo a una taberna donde todos cantan y se lo pasan de puta madre emborrachándose y contando historias cachondas. Estas historias me encantaron, y fueron las que me hicieron reír.
La primera, es la Canción de BRANDER (un borracho que anda por la taberna). (Traducción de Luis Gago)
Había una rata en una cocina,
instalada como un auténtico fraile,
estaba tan bien que su aspecto,
habría sido la envídia del gordo Lutero.
Pero un buen día la infeliz,
envenenada, saltó fuera
tan triste y tan miserable
¡como si tuviera el amor en el cuerpo!
Corría de acá para allá
rascaba, husmeaba, mordía,
recorría la casa entera;
la rabia se sumaba a sus males
hasta el punto de que ante el delirio
que consumía sus vanos esfuerzos,
los bromistas crueles podían decir:
¡Esta rata tiene el amor en el cuerpo!
La pobre infeliz se pensó
que el horno sería un buen escondite;
pero se equivocó, y lo peor
es que al final la asaron allí.
¡La criada, muchacha malvada,
se rió con ganas de su desgracia!
¡Ah!, dijo, ¡cómo se achicharra!
¡Tiene realmente el amor en el cuerpo!
A lo que Mefistófeles responde con su propia canción:
Una deliciosa pulga
vivía en casa de un príncipe.
Igual que a su propia hija
el buen hombre la quería,
y, así lo cuenta la historia,
un día pidió a su sastre
que le tomara las medidas
para un vestido de corte.
El insecto, lleno de alegría
desde que se vió ataviado
con oro, terciopelo y seda,
y adornado con una cruz,
hizo venir del campo
a sus hermanos y hermanas
que, por orden del príncipe
pasaron a ser grandes del reino.
Pero lo peor de todo fue
que las gentes de la corte,
sin atreverse a decir nada,
estaban rascándose todo el día
¡Cruel política!
¡Ah! ¡Compadezcamos su destino!
y, en cuanto nos pique una,
aplastémosla al instante!
Cuanto más voy al auditorio nacional, más me gusta. Soy así de culto y repelente, qué le vamos a hacer.
Creo que a falta de mejores eventos matutinos, voy a establecerlo como una norma.

siempre he dicho q eras un friki con buen gusto ;P
Comment by ridgarou — January 22, 2007 @ 7:57 pm
…mejore eventos mAtutinos?
ingrato…
Comment by Vanny — January 22, 2007 @ 10:52 pm
Rid: Gracias, tú también eres un gran friki.
Caramba Vanny, no quería decir que los conciertos fueran a sustituir a nuestros escarceos matutinos…
Comment by Danilac — January 23, 2007 @ 8:19 am
Hola Dani! Hacía un tiempo que no leía tu blog y ha sido un placer encontrar que sigues dale que te pego. La verdad que era una de estas noches en la que estaba estudiando y me he conectado un poco para buscar un amigo y, como a estas horas estan todos sopa, me ha encantado encontrar tu blog!. Tenía que escribirte algo para decir que estuve aquí!!. Un abrazo
Comment by Adan — January 25, 2007 @ 2:41 am