El último post del año
Con el eco del atentado de ETA en la terminal 4 de barajas resonando en los oidos ya se empiezan a preparar las copiosas cenas de nochevieja. Murmullo constante en la cocina y esa calma reinante en la casa antes de las tormentas.
Este año, por una simple cuestión de logística con los nuevos miembros de la familia, no vamos a cenar todos juntos. Cómo me jode, coño, todo por la puta comodidad de los ‘nuevos papis’. Ni mi prima, ni mis hermanos han sido capaces de ceder para no cenar en casa de sus respectivos padres, para dejarles el virus que yo llamo sobrinos. Se quieren ir de juerga, y si mi prima cena en casa de mis padres, luego es muy ‘incómodo‘ tener que ir a casa de mis tíos para dejarles las niñas. Lo mismo dicen mis hermanos. Si no cenan en casa de mis padres, es un rollo después de la cena recoger al dormido churumbel para llevarlo a casa de los abuelos. Consecuencia: Las familias cenan este año separadas.
Esto me jode mucho porque responde a una tendencia general desde los últimos años desde la muerte de mi abuela. Antes, la familia de mi tía y mi familia se juntaban para todos los cumples de los primos, por nochebuena, navidad, nochevieja, año nuevo, y la comida reyes.
Empezó mi tia por decir que ya éramos muy mayores para tener fiestas de cumpleaños (mayor lo serás tú, pensé). Luego, consideraron que era mucho trabajo preparar las cenas navideñas, y lo redujeron a nochebuena, nochevieja, y la comida de reyes pasó a ser en un restaurante.
Y por fín, este año, no nos vamos a ver más que en nochebuena, y en reyes, por los putos críos.
Enfin, voy a cambiar de tema, que no es una buena forma de terminar el año despotricando sobre mi familia.
Esta noche el menú será suculento, lo que aplaca mis iras sobremanera.
De primero, disfrutaremos de una marvillosa ensalada de canónigos con foie y membrillo, que hará las delicias de nuestros paladares. De segundo mi madre preparará un delicioso souquet de rape con marisco. Se me hace la boca agua de sólo pensarlo. Por último, podremos disfrutar de postre de unas maravillosas crèpes a la sucette. Ñam, ñam!
Mientras os morís de envidia (o no) voy a aprovechar para actualizar unos cuantos links de desaparecidos reencontrados, fans nuevos, y queridas compañeras. Aquí van las presentaciones, no os muráis de vergüenza.
El primero que quiero añadir a mi lista de admirados es a Pigmalión. A mi el hecho de que me lean me emociona mucho, y ya cuando me comentan es la monda. Para el dos mil siete (por el culo te la mete) prometo seguirte más a menudo, que por ahora no lo he hecho. Le da al dibujo, creo, de modo que me voy a arrimar para ver si se me pega algo y me pongo a dibujar, que no se me da nada mal.
El segundo, pero no menos importante es otro hombre. (Vaya, estoy bajando el nivel de hembras en mi blog. ¿Por qué será?) Pero este viene habiendo estado ya (Cuando tu vas, yo vengo…). Muchos le conocéis. Nuestro querido Pistacho ha vuelto a la actividad en la red. Primero fue pistacho, luego Singapore Sling, o algo así, y ahora vuelve con su verdadero nombre chino.
Feng, una vez más, BIENVENIDO al final Danilactiano.
Y por último quiero presentaros a una mujer como pocas. La nueva Señora Butler, o Natalie Simpson en la subrealidad. Mi queridísima Eva Zofío (Ojo, acento en la ‘í’) con los ojos más grandes y la sonrisa infinita. En su blog, sus viajes por la India e Italia. Compartirá conmigo escenario en el próximo estreno del Mayordomo lo hizo. Eva, querida, esto es un blog viejo. En cuanto la obra sea un éxito, hablaré con los responsables para que le den una mano de pintura. ¿De acuerdo?
Eva, Es un honor tenerte en mi Final Danilactiano
Feliz metida y sacada de año, queridos míos. Comeos las uvas de una en una, sin atragantaros, y sin perder el ritmo. Pensad que os estáis comiendo la suerte del dos mil siete (por el culo te la mete)
