Dudas y preguntas aliteradas
He retomado el contacto con una persona. Dejando de lado todas las consideraciones sentimentales que tanto aburren a mis lectores (porque no os interesa) podemos hacer una pequeña reflexión sobre los pensamientos racionales (je) que se cruzan por la cabeza en el reencuentro.
Surgen preguntas que uno se pregunta (y perdonad la aliteración, es sólo para liar) si son lícitas, demasiado atrevidas, o agresivas (¡incluso!). No puedes parar de preguntarte si debes preguntar. La duda te acompaña en esas parrafadas de sonrisas a medias y mealegromuchos. Dudas de lo que sabes, de lo que no sabes, de lo crees que la otra persona sabe o deja de saber. Y en ese mar de dudas y preguntas, dudas, y te preguntas si la otra persona navegará en ese incierto mar de dudas y preguntas. Si esa incertidumbre será común, y si lo común sigue siendo mayor que las dudas compartidas (que no resueltas).
Y entre duda y duda, llega la despedida, dejándote el amargo sabor de la duda no resuelta, de la pregunta sin plantear y con la promesa de que la próxima vez tratarás de no dudar en preguntar.

Siempre he pensado que lo peor de lo peor son las palabras no dichas. Esas que por miedo a hacer daño o por no sonrojarse no terminan de fluir y nos acompañarán como una lacra el resto de los días, porque jamás despejaremos así las dudas. Quizás las respuestas no sean las que queramos escuchar, pero es mejor ponerse colorado de vergüenza que terminar amarillo de dudas, ¿no?. Recuerde que usted debe preguntar.
Comment by Esther — September 12, 2006 @ 7:56 am
¿Es mejor? ¿De verdad? ¿Es mejor ponerse negro de odio, o verde de envenenado, o blanco de asustado, o gris de tristeza?
Fíjate, querida Esther, que no me convences.
¡Y tutéame, por Dios!
Comment by Danilac — September 12, 2006 @ 8:23 am
Querido Danilac. Jamás le tutearé. Me gusta dirigirme así a la gente. Que se lo diga el Sr. Oracle. Que me parta un rallo si miento. Suya afectuosa.
Comment by Esther — September 12, 2006 @ 8:30 am
Querida Esther: Tú te lo pierdes.
Comment by Danilac — September 12, 2006 @ 11:06 am
¿No se habrá enfadado, verdad?
Comment by Esther — September 12, 2006 @ 11:14 am
¡No mujer! Es que me va eso de hacerme el chulo, que te lo digan mis comentaristas.
Además enfadarse te da dos problemas. Primero, tienes que enfadarte, y luego, desenfadarte. Las reconciliaciones con la pareja suelen estar bien, pero con una
erotomaníacadesconocida no sé si es lo mismo.Prefiero seguir contento de suscitar tu interés.
Comment by Danilac — September 12, 2006 @ 11:31 am
muchas veces no hay una próxima vez … joder qué pésimista estoy hoy ¬¬’
Comment by Pistacho — September 12, 2006 @ 11:45 am
Las reconciliaciones con una erotomaníaca desconocida, son exactamente iguales que las reconciliaciones con una desconocida a secas. O no… a ver, espera. Las reconciliaciones con una erotomaníaca desconocida son iguales a las reconciliaciones con una erotomaníaca conocida. O no… a ver espera que me estoy liando… Las reconciliaciones están bien siempre ¿no? asi es que, si quieres, nos enfadamos y luego nos reconciliamos. O no… a ver, espera, jo. Bueno, voy a pensarlo.
Comment by Esther — September 12, 2006 @ 11:56 am
Pistacho: Tienes toda la razón del mundo. Pero también sé que habrá próxima vez.
Esther: Mejor nos reconciliamos sin habernos enfadado. Mucho más agradable, y exclusivo, verdad?
Comment by Danilac — September 12, 2006 @ 12:10 pm
Atención: Ésta será mi última intervención.
Verdad, Danilac. Pero le advierto que tendrá que empezar la reconciliación usted. Yo jamás lo he hecho así y no temo no saber hacerlo.
Comment by Esther — September 12, 2006 @ 12:14 pm
Querida Esther: Te perdono. Lo hago porque toda reconciliación empieza por el perdón, aunque no se tenga claro el agravio. Perdóname tú a mi, y fundámonos en un sincero abrazo. (Con un poco de suerte esto acaba en sexo)
Comment by Danilac — September 13, 2006 @ 5:53 am
¿Sexo? ¿qué es sexo?
Te perdono cielo
Comment by Esther — September 13, 2006 @ 6:11 am
Nada, nada, cariño. Tu abraza, y aprieta. Y luego te dejas llevar.
Qué maja, ¿verdad?
Comment by Danilac — September 13, 2006 @ 6:17 am