Redecora tu vida
El otro día lo hice. Dejé que mi madre revisase mi armario en busca de ropa vieja. Pocas de mis camisetas más queridas sobrevivieron al evento. He aquí un recuento de bajas.
Se tiraron en total
6 pantalones largos
17 camisetas de manga corta
1 camisa de manga larga
3 bañadores
5 pijamas
3 pares de calcetines
3 Jerseys
2 cinturones
5 calzoncillos
Os preguntaréis por qué he tirado tal cantidad de cosas. El argumento más utilizado ha sido la presencia de agujeros por el uso. Finalmente he tenido que ceder, porque realmente tenía camisetas de cuando todavía iba al colegio.
Lo más alucinante es que tiré unas cuantas camisetas que me estaban pequeñas que me había comprado allá por el 93 o 94 en California (EEUU) pero que estaban PER-FEC-TAS. Que una camiseta guarra comprada en la playa por 5 dólares dure más de diez años te hace reflexionar. La industria textil está claramente conspirando contra nuestra economía. Hijos de puta…
Os preguntaréis por qué he guardado prendas de ropa agujereadas durante tanto tiempo. Aparte de que soy un sentimental, también soy un vago redomado, y me da una pereza tremenda irme de compras. Soy así de asquerosito, fíjate.
Pero esto se ha acabado. Tengo que comprar un pantalón, unas cuantas camisetas nuevas molonas, calcetines y calzoncillos. Ah! y unas zapatillas de vestir, otras de hace deporte, y unos zapatos.
Mi tarjeta de crédito está temblando de miedo.
