Una de mis últimas actualizaciones del anterior blog fue la de la muerte de Rocio Jurado, en la que expresaba que su muerte me da igual, y mi voluntad de que me dejasen en paz con el tema. A los periódicos, las chachas, y los políticos les da igual mi voluntad, y han seguido bombardeándonos con la parafernalia de la muerte de Rocío Jurado.
Lectontor: Bueno, tú contribuyes a este bombardeo, haciendo este post.
Tienes toda la razón. (el cliente siempre la tiene, y un lector para una bitácora, es como un cliente) Pero es que no he podido resistirme a comentar esta noticia: Le van a poner el nombre de una calle a Rocío Jurado.
Yo no digo que no se lo merezca. Bueno, sí lo digo. No se lo merece. Esta señora lo más que ha hecho ha sido ejercer su profesión. No es ni un héroe, ni una descubridora ni nada. Tan sólo una cantante (muy famosa, eso sí, gracias a la prensa del corazón).
Pero lo que realmente me molesta es que los políticos, aprovechando el tirón mediático de la muerte de Rocío, se apunten TODOS a semejante bobada, tan sólo por conseguir el voto de unos histéricos fans de la muerta. ¿Para cuándo tendremos unos políticos con vocación y conciencia política?
Cada vez estoy más de acuerdo en que la clase política y sus allegados deberían ser los más vigilados por hacienda, y los que peores salarios tengan del pais. De ese modo, la política sería algo completamente vocacional, con lo que por lo menos en el poder estaría gente con ganas de hacer cosas buenas por los demás y no estuvieran detrás del dinero como lo están permanentemente nuestros dirigentes.
QUE ASCO: de tó.

